Ahora con la primavera, como sabéis, comienzan a venir los bichitos. ¡Qué monas esas mariposas, y mariquitas, y marranetas!

Pero claro, no es mariquia todo lo que anda por las flores.

Si alguno tenéis plantas, podréis haver visto más de una vez a nuestros amigos los pulgones.

Uno de los bichos más habituales en los bonsáis:

Lo jodido de este insecto es que es muy prolífico (es un pistola) con distintas formas de reproducción, la más “divertida” es la asexual y vivípara: una hembra (sin machos por medio) es capaz de tener crías, y además, nada de poner huevos, por si alguien se los come: pare ninfas funcionales para picar las hojas de nuestro bonsái más bonito desde el primer minuto de vida.

Aquí tenéis una foto de una ninfa pulgón:

Y aunque parezca asqueroso comerse los huevos de este animalejo repulsivo, parece que son un manjar para otros insectos, tanto sus huevos como ellos mismos:

Si le damos la vuelta a una hoja con pulgones puede que tengamos la suerte de ver unos ejemplares más gordos, más redondos y de un color perla tostado. Estos bichitos en concreto no lo están pasando muy bien: tienen dentro otro bichito comiéndolos por dentro mientras se desarrolla.

Es una larva de una avispita del tamaño de un pulgón, se llama Aphidius colemani y si hay tres o cuatro pulgones parasitados en el plazo de 10 ó 15 días no van a quedar muchos pulgones cerca.

Pulgón infectado:

En fin, que cuidéis vuestras plantas y árboles porque puede que un pulgón se conviertan en toda una familia.

Un pulgón Pariendo:

(Alguna de mis fuentes ha sido: EL ARTE DE LOS BONSÁIS )

PD: afortunadamente mi Wisteria no tiene estos bichitos.

PD2: comentar no cuesta nada. Gracias ^^

PD3: visitad LA POTNIA.

PD4: ¡COMO ME PICA TODO EL CUERPO DESPUÉS DE REDACTAR ESTE POST!