El domingo 22 de Abril, como sabéis, fue el Día Internacional de la Tierra y se organizaron varios eventos por todo el mundo (seguro que en vuestra ciudad también hubo alguno).

El fin de semana pasado nosotros decidimos celebrar un día de la Tierra a nivel particular: nos levantamos temprano, apagamos los móviles, nos enfundamos en ropa campera y nos hicimos la mochila al más puro estilo escursón del colegio. Nuestro destino fue el Pantano de Elche.

Fue una mezcla de escapada-relax y aventurilla. Los que conozcáis el Pantano os pregutaréis ¿aventurilla? Pues sí, porque cuando tienes 9 ó 10 años no concibes muchas cosas… Como por ejemplo que estás a varias decenas de metros de altura sobre unas escaleras “talladas” en la montaña, que las zarzas pinchan y que andar por los carrizales cual Indiana Jones no es tan seguro.

A Pesar de todo esto fue divertido escalar, resvalar, tropezar, quemarnos con el Sol :-) etc…

La parte de relax de la escapada vino a la hora de sentarnos en las mesas del merendero y pintar. En un principio íbamos a pintar algún paisaje que se nos sugiriera delante de nosotros pero, como ya sabréis, el Pantano de Elche poco más tiene a parte de pinos, matojos y roca seca. Será una vegetación importante en algún aspecto, yo no lo dudo, pero como expresión artística deja mucho que desear. Por lo tanto sacamos unas láminas de acuarela e intentamos pintarlas. A mí no se me da especialmente bien pintar (en ninguna de sus facetas) pero lo intenté aunque la verdad es que hacía mucho tiempo que no “creaba” nada a mano (photoshop rules). Esta idea no fue mía, fui sugerido, guiado y salvado en alguanas ocasiones, pero éste es el resultado:

Pensé ¿qué mejor paisaje que “Paisaje Oriental a Acuarela – Anónimo – “? JeJe. Ya os dije que no se me dan muy bien las artes plásticas, pero el paisaje que representa es bastante significativo del blog y me gustó como me quedó y (a pesar que del escaneo ha perdido calidad y detalle) me servía para hablaros del estilo de bonsái FUKINAGASHI.

El estilo FUKINAGASHI (kanji: 吹流し) significa azotado por el viento. En este estilo se simula los árboles que han crecido en la cima de una montaña dominada por vientos fuertes que soplan siempre en la misma dirección. (Como en el de mi Acuarela) Toda la masa del árbol se encuentra inclinada hacia a un costado. Además del tronco inclinado, no se desarrollan ramas sobre el costado expuesto al viento del tronco. El “terreno” puede ser rocoso, (como en el estilo ISHITSUKI) o deberá ser preparado con alguna forma de pendiente como se ve en la imagen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se distingue fácilmente ya que las ramas estarán inclinadas en la misma dirección del tronco y el lado opuesto carecerá de ramas, aunque se pueden ntrecruzar ramas por detrás de éste.

Para muchos el FUKINAGASHI es el estilo más fascinante ya que muestra con mayor claridad la relación entre el bonsái y su medio natural además de la lucha milenaria del árbol contra el medio y para no ser arrastrado por el viento.

 

 

 

PD: Os recomiendo encarecidamente que hagáis una escapadilla a cualquier sitio, aunque esté al lado de casa. Que desconectéis, que os llevéis bocadillos y agua (sobre todo agua) y que os llevéis algún folio, lápices, carboncillos, colores o lo que prefiráis (se os dé bien o no) y os valláis a hacer el cabra trepando por rocas, subiéndoos a los árboles, pinchándoos las manos y saltando acequías. Os lo pasaréis como enanos y no importa si lo que pintáis no es una obra de arte, el caso es pasar un día diferente. Y quien sabe, a lo mejor podéis ver algún árbol torcido a fuerza de luchar contra el viento durante años…