LA MÚSICA

Todos hemos oído hablar alguna vez eso de que la música ayuda al crecimiento de las plantas. Bien, pues esto que se ha convertido en un tópico y que parece una leyenda urbana se ha intentado comprovar en varias ocasiones y algo que para muchos puede llegar a ser “increíble” y para otros “obvio” resulta que es verdad.

Se han llevado a cabo varias investigaciones. A parte, claro está, de los 3.098.63 experimentos “cotidianos” que realizan l@s am@s de casa y l@s yay@s diariamente y que juraran ante cualquier tribunal sí, es verdad, yo les pongo música a mis planticas y crecen más y más rápido, oiga.

Científicos de la Universidad Santiago de Chile revelaron que la música es beneficiosa para el desarrollo de sistemas vivos, experimentando con dos de distinta naturaleza: plantas, árboles y caracoles. Estos bichejos babosos obtenían un 18% más de volumen, 13,4 % más de huevos y mejor locomoción. En cuanto al segundo grupo se obtuvieron crecimientos más vigorosos, rápidos y sanos en los árboles y plantas con música: 25% más de crecimiento de tejidos meristemáticos, mayor cantidad de yemas foliares y florales y unas hojas más brillantes.

El Discovery Channel y sus Cazadores de Mitos experimentaron algo similar. Trataban de demostrar si era cierto que se estimulaba positivamente a las plantas con música y qué tipo de sonidos producían los mejores estímulos. Se aislaron totalmente varios cultivos de guisantes e hicieron 5 grupos:

  • Sin ningún tipo de sonido
  • Grabaciones de piropos hacia los guisantes. (^^)
  • Grabaciones de insultos hacia los guisantes.
  • Música clásica (Mozart – Ad Infinitum)
  • Heavy Metal y Death Metal (·|o_o|·)

Los resultados fueron bastante contundentes: el primer grupo había crecido bastante menos que el resto de grupos que sí tuvieron estímulos sonoros. Entre el 2º y 3º grupo no hubo diferencia alguna en su crecimiento, por lo que demostraron que no es la “calidad” del sonido lo que afectaba. El grupo de la música clásica obtuvo unos resultados bastante superiores a los anteriores. Pero los gusiantes con mejor resultado fueron los expuestos al Heavy.

Los que más crecieron, más rápido y, oiga, se recogieron guisantes con mejor sabor. Básicamente concluyeron que no es la calidad sino la cantidad de los sonidos, por lo que comprendemos porqué ganó el heavy.

OK. Pues sabiendo que hay pruebas científicas que avalan este tipo de estímulos no me sentiré culpable cuando ponga la música al 200% (acompañada con mis gráciles alaridos, of course) y si vienen los vecinos: Lo siento señora, es por el bien de mi bonsái, compréndalo…

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