Con solo echarle un ojo se nota que le hacía falta, cagüentó. De hecho la prueba fehaciente es el tamaño de algunas hojas que aunque poco a poco le salen más pequeñitas todavía hay que mejorarlas mucho (un indicador del nivel de bonsaización)

Estaba tan grande que se me sale de la foto ñi



Esa es mi mano a más de un metro y pico de altura.

El primero es el que más duele
aunque lo más difícil son las marañas de ramas que nacen cada una para un lado. Esto se soluciona preferiblemente con el alambrado, pero la no tiene solución: al carajo.


Algunas eran débiles y cobardes aunque otras eran verdaderos troncachos:


Tras esta escabechina llega la calma y con ella el resultado final:


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Aquí tenéis a Soberbia (Wisteria sinensis) con cambio de look y a punto para el siguiente paso, una vez trasplantada.

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PD: Las ramas cadáveres, por lo menos, sirven para darle una lúdica alegría a Lucifer.




7 comments
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Mayo 14, 2008 a 10:57 pm
Pulgarcito
Lucifer me inquieta…creo que trama algo…
PD-Ha quedao rebonico el bonsai che!!!
Mayo 15, 2008 a 8:28 am
Cristania
¡Oops! ¡Me he equivocado de lugar! El comentario que he dejado en el post anterior, en realidad era para éste. ¡Jejeje! Lo siento, soy nueva en wordpress.
Pues eso, que espero tu consejo y empaparme de tu sabiduría bonsaística (no sé si existe esta palabreja. Si no, me la acabo de inventar.)
Agur de nuevo.
Mayo 15, 2008 a 3:51 pm
mavipas
Menos matas igual menos bichos.
Me gusta.
Mayo 16, 2008 a 7:14 am
basterrak
PULGARCITO: nació tramando algo
CRISTANIA: todo se resume en una frase que me dijeron a mí en mis primeros pasos como bonsaísta (palabras que sí que existen, aunque no sé si la RAE la contempla pero en Sudamérica están aceptadas):
“no existen los bonsáis de interior”
Por lo menos si no vives en Siberia o en un Polo, vamos que solamente es recomendable si cultivamos una especie tropical de clima muy cálido el árbolito tendrá que pasar algunos días en el interior (ecuador = 0 días en el “interior”/365 días en el “exterior”); y cuanto más lejos del ecuador, más días al año necesitará vivir en el “interior” (polos = 365 días en el “interior”/0 días en el “exterior”)
En resumen que en la latitud en la que vivís tú y Jorge deberíais tenerlo en exterior, si bien es cierto que podéis meterlo de vez en cuando para decorar qué coño que para eso lo pagasteis. De lo contrario pueden aparecer síntomas del tipo hojas muy grandes (no olvidad que un bonsái debe ser una reproducción en miniatura de un árbol), desproporción de ramas (idem), debilitamiento, etc.
Además en el interior (y esto lo comprobé en mis propias carnes, digo ramas…) no notas, y esto puede sonar fanático, los cambios “de ánimo”. En serio a mí me impresiona mucho cuando llueve o el aire viene húmedo como cambia el aspecto de las hojas, tienen más vida. En interior siempre están igual.
MAVIPAS: tú si que eres un bicho.
Mayo 16, 2008 a 9:21 am
cristania
Muchas gracias por el consejo. Lo tendremos en cuenta. Tengo ganas de que le salgan ya las flores al arbolito, a ver qué pinta tiene. ¡Jejeje!
Mayo 19, 2008 a 3:56 am
GA
que arte! yo una vez intenté algo parecido y mejor no te cuento como quedó. Ahora tengo otro bonsai para planta que las semillas en Holanda y no me atrevo porq nose cuidarlo y me da pena.
Si tienes otro gato llamalé San Gabriel, a ver que ocurre!!! jeje
saludos
Mayo 19, 2008 a 7:18 am
basterrak
GA es muy fácil y hay mucha información fácil de conseguir.
El truco está en ir a pasos pequeños porque aquí no hay (desgraciadamente) control Z.
un saludo